El Tren de Aragua no está protegido por la Carta de la ONU y puede ser considerado un blanco.

El coronel retirado del Ejército de Estados Unidos y experto en derecho internacional, Manuel Supervielle, explicó que las organizaciones criminales transnacionales, como el Tren de Aragua, no gozan de la protección que la Carta de las Naciones Unidas otorga a los Estados. Por el contrario, califican como amenazas que pueden ser enfrentadas bajo el principio de legítima defensa, siempre que existan pruebas de su agresión.

Supervielle recordó que el derecho internacional moderno reconoce exclusivamente a los Estados como sujetos de protección y jurisdicción. A partir de esta premisa, el coronel fue claro: las organizaciones terroristas o criminales transnacionales no son Estados y, por lo tanto, no están amparadas por esa protección. “Claro que tienen la protección de los derechos humanos, porque son humanos, pero si ellos se involucran en acciones de ataque, existe autoridad legal para defenderse”, explicó.

Supervielle comparó este marco con la invasión de Rusia a Ucrania. “Cuando Putin atacó a Ucrania, violó la Carta de la ONU porque ambos son Estados”, señaló. Sin embargo, en el caso de un grupo criminal, la dinámica cambia: “Si hay pruebas suficientes de que el Tren de Aragua está cometiendo estas acciones, entonces califica como una organización que puede ser atacada donde esté y cuando esté”.

El coronel agregó que el principio de legítima defensa contemplado en la Carta de la ONU legitima este tipo de operaciones, siempre que exista evidencia del daño causado. “Hay muchas maneras en que el gobierno estadounidense pudo haber llegado a este punto. Si determinaron que el Tren de Aragua califica, entonces existe base legal para actuar”, afirmó.

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